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Consejos útiles para combatir la procrastinación

Consejos útiles para combatir la procrastinación

Cuando hablamos de procrastinar, existen diversas razones por las cuales tendemos a hacerlo. Aunque dicho comportamiento es más complejo de lo que parece, involucra un sin fin de razones más allá de la determinación y perseverancia. Sin embargo, cuando internalizamos que somos procrastinadores y definimos el tipo de procrastinación al que estamos habituados, podemos ver una luz al final del túnel, y es que al alcance de un clic conseguimos las herramientas más útiles para combatir y evitar a ese terrible monstruo que le encanta comerse nuestro tiempo productivo.

Cabe destacar que es un proceso largo, como todo buen hábito, hay que trabajar para internalizarlo. Aunque generalmente no nos demos cuenta de cuánto tiempo desaprovechamos en el día, una vez que comenzamos a evaluarnos nos damos cuenta que realmente estamos perdiendo tiempo valioso.

Es por ello que te traemos este conjunto de consejos (aunque muchos nos parezcan descabellados) nos darán el resultado que tanto hemos estado esperando si sabemos ejecutarlos.

1.- Conócete: Debes analizar realmente cual es tu situación. Pregúntate cómo la procrastinación está afectando tu productividad y tu desempeño diario negativamente. Es necesario identificar los hábitos que pueden estar generando el retraso de las actividades, concientizarlos y en lo posible evitarlos.

2.- Vence el miedo: Si no sabes por dónde comenzar a ejecutar las actividades que tienes en pendiente o temes a una tarea que debes realizar, plantéate trabajarla por 5 minutos diariamente y suéltala. Cuando enfrentas al monstruo y comienzas a trabajar en él, los temores se desvanecen y tomas el ritmo para continuar y finalizar el pendiente. En el momento que das el primer paso, vences la resistencia y comienzas a ver la solución al problema.

3.- Aprende a gestionar mejor tu tiempo: Muchas veces el exceso de trabajo nos invade y agobia, por lo que se recomienda dividir una tarea compleja en un conjunto de tareas más sencillas, sobrellevando de forma efectiva la carga de trabajo. Como recomendación: Crea una línea de tiempo y asigna tiempos específicos y fechas tope a cada pequeña tarea a realizar. De esta forma podrás tener bien organizados los deberes, quehaceres y tiempos respectivos, lo que puede mejorar significativamente la calidad de tu trabajo y tiempos de entrega reduciendo exponencialmente el estrés.  

4.- Regla de los 2 minutos: esta regla está basada en GTD (Getting Things Done, en español: Resolviendo las Cosas), indica que si se va a ejecutar un conjunto de tareas que se pueden realizar en menos de 2 minutos, no se deben planificar, simplemente procede a realizarlas. Dicha actividad se puede extender en tiempo hasta un máximo de 20 minutos. Si conviertes esta regla en un hábito, ya no tendrás oportunidad de posponerlas.

5.- Nueva visión: Tener en cuenta los puntos previos puede mejorar el desempeño de tus tareas. Define cual es tu pasión, cómo puedes lograr lo que realmente deseas y trabaja en función de ello. Debes aprender a priorizar las actividades y si algo que estés realizando no es relevante y te resta tiempo productivo, es mejor dejarlo.

6.- Compromiso: Crear una lista de tareas y asignar tiempos de cierre, no necesariamente significa que lo cumplirás. Debes crear un compromiso contigo mismo y con el cronograma a ejecutar, que el miedo no te tome por sorpresa pensando que son tareas muy complicadas o aburridas, da el primer paso y comienza a hacerlas.

7.- Seguimiento: Lleva un orden en las tareas que realizas cada día y cuanto tiempo tardas en ejecutarlas. Como recomendación, anota los datos anteriores en algún sitio, de esta forma creas un compromiso contigo mismo y te obliga a ser más responsable con el tiempo y la distribución del mismo durante el día y en el desarrollo de las actividades.

Nota: Si eres eres de la vieja escuela y te sientes más cómodo usando lápiz y papel, trata de crear una tabla en la que dividas las casillas por hora, tarea y tiempo empleado en la actividad. Ahora bien, si te adaptas fácilmente a la era tecnológica, existen varios softwares que te permiten llevar el control de las tareas y el tiempo que le dedicas a cada una de forma digital, mostrando el desempeño y evolución de las mismas a través de gráficas (Todoist, trello, lotus note, wunderlist, toggl, entre otros. Si deseas tener más información sobre estas apps, en nuestro próximo post hablaremos sobre ellas). No importa cómo optimices el tiempo, lo más importante es llevar un registro de las actividades que se van realizando en el día exitoso.    

8.- Desarrolla una rutina: Si tienes una o varias tareas que se repiten diariamente trata de realizar una rutina que te permita ejecutarlas día tras día sin restarte tiempo valioso, de esta forma lograrás convertirlo en una rutina que ejecutarás de forma inconsciente simplificando tu vida y creando un hábito.

9.- Decisiones: Cuando aplazamos una tarea inconscientemente, es porque no nos hemos detenido a pensar en está de forma clara. Cuando se le dedica un par de minutos a las distintas actividades para comprenderlas y tomar una decisión ya sea de cerrarla, ejecutarla o posponerla es cuando activamos el cerebro en busca de soluciones. Cuando pospones una actividad de manera racional, no estás procrastinando, simplemente le llegará su turno.

10.- Distracciones: Aquellas grandes amigas que se encuentran a solo un clic de tomar toda nuestra atención. Pueden aparecer cuando se busca el significado de una palabra y puede terminar al final de la mañana cuando has perdido tiempo significativo en una actividad diferente a la que debiste realizar. Hay que tener presente que las redes sociales y el uso prolongado del celular pueden hacerte perder un tiempo valioso de productividad (créeme ya lo he vivido, y seguro tu también).

11.- Superación: Cuando deseas ser bueno en algo, siempre debes mantenerte actualizado, dedicarte a aprender siempre ocupa tiempo. Si deseas utilizar un tiempo valiosamente productivo en aprender, puedes hacerlo, ¡pero recuerda! que debes recuperarlo para no dejar en pendientes las tareas que tienes por ejecutar en el día.

12.-  Recompensa: El esfuerzo y el tiempo invertido en progresar debe generar recompensas tangibles. Puedes celebrar los pequeños logros alcanzados dándote una recompensa o castigarte cuando fallas en cumplir dichas metas, esa es una buena estrategia que incentiva tu productividad.

Con esta serie estos tips anteriormente escritos verás un incremento notable en tu desempeño con resultados completamente positivos. ¿Qué dices? Pónlos en práctica y cuéntanos sobre tus resultados